—Mamá, ¿cómo se llama esa estrella que brilla tanto?
—No estoy segura, pero creo que es el planeta Venus.
—¿Cúando vamos a poder ir a visitarlo?
—Seguramente, cuando tú seas mayor, podrás viajar hasta el espacio y hacer excursiones a algunos
de los planetas del sistema solar.
—En el cole me han explicado que en Venus hace mucho calor. Tendremos que llevar crema solar
y una gorra.
—Y agua, mucha agua…
—Pero mamá ¿tú crees que en Venus hay algún parque de atracciones?
—No es probable, aunque todavía no se sabe demasiado sobre las cosas que ocurren allá arriba.
—Pues enviaremos una carta a ese planeta, para que nos cuenten cómo se divierten en él los niños
extraterrestres. Seguro que alguno nos invita a su casa, que estará construida dentro de un volcán.
Nos enviarán un taxi espacial, de los que conocen bien el camino, para que no nos perdamos y
podamos llegar enseguida. Podemos hacer una parada en la Luna para estirar las piernas… En
Navidad pediré como regalo un telescopio, para verles un poco más de cerca y un traje de astronauta
para ponermelo durante el viaje. ¿Tú crees que podríamos ir en las próximas vacaciones de
verano…? Si podemos ver su planeta desde la ventana, seguro que no están tan lejos.
—Cuando viajas en la nave de tu fantasía, no hay kilómetros, ni existen problemas que impidan
que consigas que llegar hasta donde tú quieras. Ahora duermete y sueña con las estrellas y con los
seres extraordinarios que viven en tu imaginación. Felices sueños, cariño.
—Buenas noches y hasta mañana, mami.